Estamos a unos pocos días de las fiestas navideñas. Ya se venden polvorones y turrones en todos los supermercados, y en mi pueblo, Fuengirola, ya está instalada la iluminación propia de estas fiestas, aunque aún no la encienden, supongo que esperarán a estar más cerca de las fechas clave, algo bastante razonable tanto por motivos ecológicos como económicos.

Y también como todos los años, llegan los anuncios de Navidad. El de la Lotería a mí este año me ha parecido bastante soso, sobre todo para lo que ha costado, un millón de euros su producción y otros doce millones su publicación en los medios (¡ahí no se hacen recortes!).

Otra que acaba de estrenar su spot para estas celebraciones es Coca Cola, con una superproducción muy en su línea habitual:

Por último, un anuncio que sí me ha gustado, muy en la línea del storytellingcontar historias cuando se hace marketing o publicidad para tocar los sentimientos de las personas de forma que la emoción del recuerdo sirva para fidelizar a los clientes (atención, puede caer alguna lagrimita):

Enhorabuena a los que disfrutan la Navidad y ánimo a los que la soportan con resignación. Esto no ha hecho más que empezar.