SueloHace unos años quisimos en casa arreglar el suelo de mármol que estaba bastante estropeado. Pedimos presupuesto a un marmolista conocido de un conocido que se acababa de quedar sin trabajo (ya estaba la burbuja inmobiliaria muy desinflada) y que recorrió nuestro piso mirando el suelo moviendo tristemente la cabeza y lamentando  lo estropeado que estaba y lo mucho que iba a costar arreglarlo. Nos pasó un presupuesto desorbitado.

Probablemente el desempleado intentó compensar su repentina y puede que inesperada falta de ingresos incrementando sus honorarios exageradamente, con lo cual perdió la oportunidad de negocio y cortó de raíz cualquier posibilidad de recomendación.  Terminamos contratando una empresa de la capital que nos cobró la tercera parte de lo que nos pedía este hombre y nos dejó el suelo como nuevo.

Euros

He visto a distintas personas mantener una actitud parecida en diferentes ámbitos laborales y comerciales en estos últimos años de estrecheces económicas. Siempre con los mismos resultados: se pierde la oportunidad y se crea una mala imagen que luego cuesta recuperar.

Sigamos un proceso deductivo. Intentar sacarle mucho a los pocos posibles clientes que tenemos no suele dar resultado. Pero ¿será más productivo el proceso contrario?

Cerca de casa han abierto una mezcla entre videoclub (yo pensaba que ya no existían), tienda de informática y alquiler de vídeojuegos que en un vistoso cartel en la puerta ofrece crear ¡una página web por sólo 99,90 euros y la gestión de perfiles en redes sociales por 29,90 euros!

Con todo mi respeto por cualquier emprendedor, que lo merece, ¿puede resultar rentable trabajar por esas cantidades?

Es posible que haya letra pequeña y que a esos precios haya que añadir otros conceptos que la publicidad no muestra. Puede también que por página web entiendan la inclusión en un directorio tipo Páginas Amarillas, ya que en el cartel no lo especifica. Lo que es indudable, y cualquiera que tenga una idea aproximada de las horas necesarias para hacer una buena página web lo sabe, es que por ese dinero no resulta rentable en absoluto. Y tampoco lo es gestionar los perfiles sociales con sus correspondientes actualizaciones, respuesta a los comentarios, gestión de crisis si las hubiera, medición de resultados, estudio de reputación…

Cuando tengo que hacerme una limpieza dental, o más aún, un empaste, no se me ocurre ir al dentista que cobra muy barato. ¿Por qué? Porque los precios tan bajos me hacen sospechar, y si el trabajo no es bueno, lo voy a notar en mi boca.  Pues la reputación de mi empresa también notará que no se ha hecho bien el trabajo de su presentación en los medios sociales. Su imagen se va a resentir, y eso repercutirá en mis clientes. ¿Merece la pena buscar unas garantías aunque haya que pagar un poco más? Yo estoy segura de que sí.

Rebajas

Sobre el tema se ha escrito mucho y muy claro. Dolores Vela nos da su valiosa opinión en este post y en PuroMarketing nos explican que nada es gratis y por qué una página web no puede valer 500 euros o por qué la gestión del social media no puede valer 500 euros. Por último, la presidenta de la Asociación Española de Responsables de Comunidad y Profesionales del Social Media (AERCO-PSM), Manuela Battaglini nos dice ¿cuánto debe ganar un Community Manager?

En definitiva, por un lado, si intentamos exprimir a los posibles clientes, aparte de cualquier consideración ética, perderemos la oportunidad de negocio. Por otro lado, está bien ajustar los precios sabiendo que las circunstancias económicas son duras para las empresas que están empezando y las que no atraviesan su mejor momento, pero si vendemos nuestros servicios demasiado baratos crearemos sospechas de poca preparación, de falta de profesionalidad o aún peor, de alguna irregularidad.

¿Qué hacer? Como en tantas cosas, hay que buscar el equilibrio.