La segunda y última jornada de la tercera edición del Congreso Iberoamericano de Redes Sociales iRedes empezó un poco más tarde de lo previsto con una mesa redonda sobre el deporte en las redes sociales. Participaban Álvaro Varona de QDQ Media como moderador, Ignacio Tena, responsable de patrocinios de BBVA, Alejandro Ugarrio, responsable de comunicación online del Atlético de Madrid y Javier Muiña, community manager del diario deportivo Marca.

Personalmente reconozco que no sé demasiado de deportes pero entiendo que mueve a las multitudes.

Aún así, una de las iniciativas comentadas me ha llamado la atención: el patrocinio de BBVA a un alpinista de 74 años llamado Carlos Soria al que apoyan por los valores que representa y porque su historia humana ha llegado a la gente. Incluso financiaron el año pasado una expedición suya de cinco meses al Himalaya en la que precisamente Ignacio Tena estuvo con él relatando sus experiencias en las redes sociales, con estupendos resultados de audiencia y respuesta muy positiva.

Por otro lado y como punto atractivo desde el punto de vista del community management, Javier Muiña detalló el nacimiento, desarrollo y gestión de una crisis de reputación en medios que sufrió el periódico Marca. La causa fue la publicación en portada y en exclusiva de la noticia de la celebración de una reunión entre los capitanes del Real Madrid, el director deportivo y el presidente del club. En dicho encuentro, los primeros habrían planteado al último que, de continuar el entrenador José Mourinho en el equipo, algunos jugadores de la plantilla la abandonarían. Cuando ese mismo día a las doce de la mañana Florentino Pérez convocó una rueda de prensa, el equipo de comunicación del periódico ya sospechó que algo no iba bien: efectivamente el presidente desmintió la noticia. Ese día el diario recibió el máximo de menciones en redes sociales de su historia, nada menos que quince mil en Facebook, y el hashtag #marcamiente fue trending topic durante catorce horas. Entonces se puso en marcha su protocolo de crisis, comunicando lo sucedido a los componentes del comité de crisis (designados previamente por la empresa) que deciden inmediatamente las acciones para contrarrestarla, que se llevan a efecto debidamente monitorizadas para comprobar en tiempo real que están funcionando o para cambiarlas si fuera necesario. En concreto, el director del periódico grabó un vídeo explicando la situación, lo que al parecer dio resultado. En cualquier caso, una gestión de crisis de manual. ¡Chapeau!

Siguieron otras dos breves charlas enredadas, una (1:11:21) sobre aplicaciones para leer prensa en dispositivos móviles, de Juan José Relaño, e (1:24:56) Internet a bocados, sobre la evolución de la gastronomía gracias a las redes sociales, del videoblogger culinario Txaber Allué (El cocinero fiel).

Casi para terminar las presentaciones, (1:43:15) un diálogo sobre la búsqueda de empleo en las redes sociales moderado por Txema Valenzuela de BBVA, con Julio Alonso de Weblogs SL y Juan Luis Polo de Territorio Creativo, ambos directivos de empresas en pleno crecimiento. Comienzan por recomendar el optimismo y afirmar que si hay un sitio donde se puede crear empleo es en Internet y en las redes sociales. Otro punto importante señalado es que hay que salir de la zona de confort para conseguir progresar, hay que arriesgarse para ganar. También aseguraron que a todo esto ayudaría cambiar algunas normas (laborales, fiscales o administrativas) que cuando se crearon eran válidas, pero que hoy en día deberían ser replanteadas. Desde esa base sugieren el modelo del autoempleo como el de futuro y la valoración de cualidades como la capacidad de adaptación (que no significa convertirse en un esclavo) o la iniciativa antes que los títulos académicos a la hora de elegir colaboradores. Preguntados por su modelo de negocio, defendieron que el contenido es el que vincula a la empresa con los clientes, así que cada marca se está convirtiendo en un pequeño medio de comunicación que alguien tiene que alimentar. Y la marca que no tiene nada que contar, no tiene marca. Como frase final, una de Juan Luis, “si quieres un equipo motivado, empieza a darle motivos”.

La conferencia de clausura de Luis Abril (2:54:20), economista y abogado y ex alto cargo de Telefónica, trató de la perspectiva y tendencias de las redes. Destacó la importancia alcanzada por este congreso, agradeció a su ciudad (nació allí) todos los apoyos recibidos y contó su experiencia personal durante muchos años de trabajo, especialmente desde el punto de vista de una persona de la generación 1.0 que ha tenido que enfrentarse a una realidad 2.0. Resumiendo él mismo su charla, contó su teoría de la trenza: si los mensajes y conversaciones se mantienen en el mundo virtual, se quedan ahí, en la “nube”; si suceden solo en el mundo real, como normalmente es en el barrio, la ciudad o la comunidad, no escalan lo suficiente. Pero si las interacciones se intercalan entre ambos mundos (como mejor muestra de ello tenemos la llamada primavera árabe), se multiplican exponencialmente, para bien o para mal. Es responsabilidad de todos que sea para bien.

El diálogo de clausura fue entre la bloguera Yoani Sánchez y el catedrático José Luis Orihuela. Como ella es un personaje famoso y sus ideas están suficientemente difundidas, no creo necesario añadir nada por mi parte, quien lo desee puede ver el vídeo.

Sí quisiera pronunciarme sobre la polémica creada en el congreso al haberse difundido en Twitter que algunos medios de comunicación críticos con la entrevistada no habían sido admitidos en la rueda de prensa previamente ofrecida por la cubana. Ante esa situación, la organización hizo pública esta nota.

Igualmente, durante su diálogo no se publicó en la pantalla del escenario el timeline de Twitter con el hashtag #iRedes, cosa que se había hecho en todas las charlas, diálogos y mesas redondas anteriores. Preguntado el profesor Orihuela al respecto contesta que lo habían hecho por respeto a la bloguera.

Hay algunos otros detalles y vídeos de los periodistas censurados aquí.

Cada uno que crea lo que o a quien le parezca, pero si un Congreso Iberoamericano de Redes Sociales invita a participar a un personaje polémico como es Yoani Sánchez, los organizadores tienen que tener previstas este tipo de situaciones, y a mi entender sería mucho más lógico y desde luego menos reprochable afrontarlas con naturalidad. Si hay protestas en redes sociales y estamos en un congreso sobre ellas, debemos admitirlas porque son una parte esencial de la comunicación. La controversia es síntoma de salud y mal estamos si imponemos aquí las limitaciones que tan ferozmente criticamos a otros.

Tras este diálogo final se entregaron los premios iRedes, de los que hablaremos mañana porque los premiados se merecen una entrada dedicada a ellos.