El pasado jueves 14 de marzo participé en la Jornada Emprender desde la Innovación en la que se presentó la Red Creática, organizada por la Diputación de Málaga, en el precioso entorno de La Noria, lo que había sido desde 1956 el Centro Básico de Acogida o Casa de la Maternidad, convertido ahora en incubadora de proyectos sociales.

La Noria

La Jornada fue inaugurada por la Vicepresidenta 3ª de la Diputación de Málaga, Ana Carmen Mata, el diputado de Presidencia Carlos Conde y la diputada de Centros de Atención Especializada, Emiliani Jiménez, que comentaron las iniciativas que se están llevando a cabo en este centro social y las que están previstas en un futuro cercano, y expusieron los principios que regirán la Red Creática y su funcionamiento y objetivos.

El primer ponente, Juan Freire, nos habló de cómo los grandes avances tecnológicos y las redes sociales, que se han desarrollado en paralelo con la evolución de nuestro comportamiento social (con ejemplos como el movimiento 15-M o el desarrollo colaborativo de software libre de GNU/Linux), han cambiado nuestro entorno tanto para realizar actividades productivas como para potenciar nuestra creatividad. Y esto ha generado nuevos escenarios y espacios públicos de empoderamiento ciudadano. Freire habló del Campo de Cebada, un solar del barrio de La Latina que los vecinos, reunidos en asociaciones, están convirtiendo en centro de actividades sociales y culturales; de espacios de coworking como Mad Lab, entorno sostenible de diseño artesano que defiende el lema: “con lo que tengo y lo que sé, ¿qué puedo hacer?”; o de centros de enseñanza. Hay mucha más infomación sobre sus ponencias y trabajos en su página.

A continuación, Sonia Leiva presentó la Red Creática. Surgida del Proyecto Ágora, que tiene la misión de llevar la banda ancha y las nuevas tecnologías a todos los municipios malagueños de menos de veinte mil habitantes, se financia en un 70 % con fondos Feder de la Unión Europea y pretende ser un punto de encuentro virtual para empresas de emprendedores/as y microempresas creativas para el sector cultural y turístico.

La página parece la de una red social, en la que la empresa se crea un perfil de usuario, con una parte pública y otra privada que solamente ven los otros usuarios registrados, ofreciendo la posibilidad de interactuar unos con otros. Y para esas interacciones se ha creado un banco de tiempo, de forma que, por ejemplo, si un abogado necesita un electricista y éste a su vez necesita atención jurídica, pueden ponerse de acuerdo en invertir una cantidad de tiempo cada uno para cubrir recíprocamente sus necesidades, sin que haya una transacción monetaria.

La Red Creática también incluye una sección de noticias y promociones para los usuarios registrados, un sistema muy útil para darse a conocer a nivel local y para conseguir una buena reputación a través de la utilización del banco de tiempo. El aspecto que más habrá que trabajar es su difusión, sobre todo en los pequeños pueblos del interior de la provincia.

Tras una pausa fue el turno de Salvador Salva, de Colbrain, que nos relató los principios de la primera plataforma de crowdfunding netamente andaluza, que se encarga de buscar financiación a proyectos de emprendimiento social.

Después María G. Perulero nos explicó cómo una plataforma de crowdfunding como Goteo.org también puede tener interés para organizaciones publicas como la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA). Un comité de expertos seleccionará una de las iniciativas de orden social y cultural que se presenten, y por cada euro conseguido a través del llamamiento al micromecenazgo, la UNIA cofinanciará el mismo importe.

La mañana finalizó con la charla de Floren Cabello, relatando cómo nació Coop57, un grupo de trabajadores despedidos que decidió emplear sus (entonces) sustanciosas indemnizaciones en crear una cooperativa de servicios cuyos principios son los mismos de la banca ética: coherencia, compatibilidad, participación, transparencia, solidaridad y reflexión. Sus fondos se destinan a dar préstamos a proyectos de economía social que fomenten el empleo, la solidaridad, la participación y el asociacionismo y que, sobre bases éticas, promuevan la sostenibilidad.

Para recuperar fuerzas de cara a las ponencias de la tarde, tuvimos la suerte de disfrutar de una degustación de productos malagueños ofrecidos por Sabor a Málaga: almendras tostadas y aceitunas para picar, molletes antequeranos, porra fresquita con jamón, huevo picado y atún, un buen plato caliente de gazpachuelo y un contundente combinado de los montes con huevos fritos, patatas, chorizo y lomo. Hasta el postre era malagueño, queso fresco con miel, y naturalmente no faltó nuestro vinito dulce.

Después de tal festín muchos pensamos que nos iba a costar prestar atención, sin embargo las ponencias fueron tan interesantes que la atención de los y las asistentes no decayó en ningún momento. Os lo contaré en la próxima entrada.