Despedida #Innoria

Foto: @tomastd

Como todo lo bueno termina, también las jornadas #Innoria:  juventud, tecnologías e inclusión social llegaron a su conclusión con las intervenciones de Marcos García y Javier Toret.

Marcos García es uno de los responsables de programación de contenidos de Medialab Prado, un laboratorio ciudadano de producción, investigación y difusión de proyectos culturales que explora las formas de aprendizaje y experimentación que han surgido en las redes digitales.

Su exposición comentó planteando una pregunta: ¿qué políticas públicas podemos diseñar desde las instituciones tradicionales para dar respuesta a los retos que plantean los cambios que se están produciendo?

Marcos cree que las instituciones son conscientes de que algo está cambiando y por eso las nociones de innovación social y conocimiento libre han entrado ya en algunas programaciones, como por ejemplo en Ecuador con el proyecto Devenir Pachamama o el libro blanco de la ciencia ciudadana de la Unión Europea. A nivel empresarial, algunas grandes compañías como Telefónica tienen una sección de innovación social, aunque entendida como una búsqueda de soluciones a problemas puntuales de los sectores más desfavorecidos.

Para Marcos es muy importante recordar que Internet no es un entorno cerrado, sino un espacio inacabado que puede evolucionar en cualquier dirección. Viendo la evolución de los últimos años, es muy probable que las redes como hoy las conocemos no tengan nada que ver con las que se usen dentro de diez años. Los usuarios debemos participar todo lo que podamos en esa evolución para intentar guiarla hacia lo que deseamos y que no nos lo impongan.

Volviendo a la evolución producida en algunos entornos en los últimos años, mencionó el cambio de algunos espacios de encuentro para la producción, ya que se han generalizado los hackmeetings (como el que hubo en Málaga en la casa invisible en 2009) o los hacklabs y empiezan a surgir también los espacios de coworking como los Hub, con sedes en Madrid y Barcelona y sin irnos muy lejos, aquí mismo, en San Pedro Alcántara, el espacio Granhub,

Para terminar, Marcos nos dijo que cree que las instituciones que tenemos ahora deben evolucionar a modelos que faciliten los procesos creadores y, teniendo en cuenta que ahora en la mayoría de ellas todavía se participaba como espectador, hay que convertirlas en laboratorios ciudadanos donde experimentar otros modos de hacer e intentar encauzarlos para trabajar en proyectos que tengan una utilidad común.

El último ponente fue Javier Toret, investigador autónomo entre la filosofía, la tecnología, la psicología y la política. Activista en un sinfín de proyectos políticos y comunicativos ―entre ellos Democracia Real Ya y la red libre N1-cc― y autor de varios libros sobre movimientos sociales y sobre el 15M, es miembro de X-Net  y cofundador del grupo Datanalysis15M, que ha realizado un profundo estudio sobre el 15M.

Comenzó hablando sobre dicho estudio, que les ha permitido comprobar que su funcionamiento es similar al de otros movimientos mundiales parecidos, como los nacidos en Turquía o Brasil y que, por tanto, es un nuevo patrón que se supone que también regirá otros movimientos futuros que tengan características afines. Este estudio, basado en la contabilización del uso de términos en las redes sociales, lo que se llama el estudio de bandadas de hashtags, demuestra que este tipo de dinámicas se parecen a las que siguen las bandadas de aves y que se caracterizan sobre todo por una hibridación completa de las tecnologías con las acciones reales en la calle y por tener un enorme y claro apoyo social.

Merece la pena ver el estudio completo, en el que las cifras de seguimiento son realmente impresionantes. Por poner un ejemplo, se habla de un millón y medio de personas que participaron activamente en la acampada, manifestaciones y demás actos presenciales y unos seis millones que participaron digitalmente o analógicamente. Y treinta y cuatro millones que lo apoyaron en sus motivos o en algún otro aspecto.

Javier siguió hablando sobre tecnopolítica, de la que nos dió su propia definición: el uso político, táctico y estratégico de las herramientas digitales y las identidades colectivas online para la organización, la comunicación y la acción colectiva.  Es más que el ciberactivismo porque conlleva acciones en la calle y por supuesto tampoco es clictivismo, que consiste en creer que si le doy a Me gusta en el Facebook de algunas páginas y mando una petición a Change.org el sistema va a caer. Hay cosas que pueden ser útiles, pero no es suficiente. Ya hablando concretamente sobre el 15M, Toret explicó que, pese a que muchos creen que funciona basándose en una idea, lo hacen sobre todo porque generan emociones que empoderan a los que participan y les hacen sentirse capaces de cualquier cosa. Un estudio de un millón y medio de tuits sobre el 15M ha demostrado que tienen el doble de carga emocional que cualquier otro tuit convencional y que los dos sentimientos dominantes son la indignación y el empoderamiento. El liderazgo del 15M es temporal y distribuido, es decir que no siempre la identidad más grande tiene más fuerza (#DRY, #Acampadasol, etc… ), va cambiando según el momento y la evolución de la red. Su principal herramienta de comunicación colectiva es el Pad, documento de edición colaborativa que puede ser editado simultáneamente por muchas personas.

Como conclusión final, Toret insistió en que lo más importante de todo este tipo de fenómenos es su potencial, porque viendo lo conseguido se puede imaginar hasta dónde pueden llegar realmente.

Con esta charla terminaron las jornadas. Quiero terminar agradeciendo a Nani Soriano, organizadora del evento (con el micrófono en la foto despidiendo a los ponentes), su esfuerzo por conseguir reunir a un grupo tan selecto y darle la enhorabuena porque si ya disfruté en las primeras jornadas de La Noria, en éstas he aprendido mucho más y he visto la cantidad de buenos proyectos y conocido a estupendas personas y profesionales que están implicados en ellos con el fin de mejorar nuestra sociedad. Gracias de corazón, Nani, y por favor, sigue haciéndolo igual de bien.