Imagen de Mark Zuckerberg

Facebook ha anunciado el fichaje de Newtral, liderado por la periodista Ana Pastor, y Maldita.es, la web independiente de verificación de datos, para combatir las noticias falsas en su plataforma. La agencia France Presse también extenderá a España su acuerdo de verificación con Facebook, que ya tiene en otros 15 países.

España se suma así al programa de verificación de datos externo que Facebook ya tiene en otros 26 países y en 22 lenguas. “Estos verificadores revisarán y evaluarán la exactitud del contenido en Facebook publicado en español”, explica Facebook en el post donde ha anunciado los acuerdos. La red social dispone ya de 43 socios verificadores en todo el mundo.

Facebook inició este programa en diciembre de 2016, apenas dos meses después de la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos. La red habilita una herramienta especial para sus socios. Allí, gracias a la inteligencia artificial, va apareciendo una cola de piezas que usuarios o señales detectadas por un algoritmo –por ejemplo el número de usuarios que exclaman que “no puede ser verdad” en los comentarios– marcan como posibles noticias falsas.

Los socios no tienen obligación de verificar un mínimo diario de noticias y más de uno puede trabajar con la misma información: “Que un medio dé una noticia no significa que no la dé otro. Aquí llevarán el sello de todos quienes la verifiquen, igual que con los medios tradicionales”, dice Ana Pastor. Los fact-checkers también pueden añadir las noticias falsas que hayan encontrado en Facebook sin que la red las haya detectado.

El requisito que pide Facebook para llegar a un acuerdo es que los socios pertenezcan a la Red Internacional de Verificación de Datos (IFCN, en sus siglas en inglés), creada por el Instituto Poynter de Estados Unidos. Newtral y Maldita.es son los dos únicos medios españoles en la lista de 67 fact-checkers de la IFCN.

No elimina las noticias falsas

A pesar de la verificación, Facebook no elimina las noticias falsas. Solo reduce su distribución entre los usuarios. Si una noticia es dada por falsa, Facebook deja de colocarla arriba en el muro de los potenciales lectores. Pero la pieza sigue viéndose en la red aunque el informe del fact-checker aparece como “artículo relacionado”. Solo la reiteración penaliza a las páginas que diseminan noticias falsas, que acaban por no poder anunciarse ni monetizar su labor en la plataforma. Facebook no detalla cuánta repetición implica sanción. Los afectados pueden además reclamar los dictámenes de los verificadores, que deben responder en una semana.

Facebook no da datos específicos sobre los resultados de esta labor. Es difícil saber si la verificación es eficaz o un parche útil para las relaciones públicas de la compañía. La cifra más precisa que Facebook ofrece es un “80%”: “Nuestra experiencia muestra que, una vez que una historia es calificada como falsa, somos capaces de reducir su distribución en un 80%”. Ese 80% no es constante. En otra página de la red especifica que es solo una “media”.

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