Imagen del director de Mobile Free Life, Joan Amorós

Lo tenemos tan interiorizado que al promotor del Día Internacional Sin Móvil no le queda otra que atender este lunes a varios medios de comunicación por este canal. El director de la startup Mobile Free Life, Joan Amorós, propone que el 15 de abril sea la cita anual para abandonar el teléfono. “La gente tiene que decidir si es feliz viendo la televisión y mirando la pantalla del teléfono a la vez o yendo por la calle sin saludar a nadie”, explica Amorós, cuya compañía ha calculado que nos podemos llegar a pasar ocho años de nuestras vidas pegados a la pantalla del teléfono. Mobile Free Life ha trasladado su iniciativa, iniciada en 2018, al Ministerio de Exteriores para institucionalizar la fecha en las Naciones Unidas. Amorós lo ve como un camino de largo recorrido.

24 horas puede ser mucho tiempo para ignorar el móvil durante una jornada laboral. Es por este motivo que Mobile Free Life plantea otro reto más asequible: apagar el aparato solo durante una hora. “Que la gente emplee este tiempo haciendo lo que quieran en la vida real y lo conviertan en el día mundial de lo que deseen”, propone Amorós. Su empresa quiere cambiar “la relación que tenemos con el teléfono”. Según él, hay consenso en el uso adictivo del aparato, pero la consciencia de que “hacerlo o que te lo hagan es diferente”, explica poniendo como ejemplo la percepción que tiene uno mismo de pasarse toda una cena mirando al móvil o que, contrariamente, lo haga el acompañante.

“¿Cómo gestiono que mi hijo de ocho años me pida un teléfono ya o que el niño solo coma en casa de la abuela si le deja el móvil?”, lanza al aire Amorós. La compañía barcelonesa lleva este debate a las escuelas, a las que asesora para promover un uso responsable de la tecnología móvil. Los otros focos de Mobile Free Life son las empresas y las administraciones públicas. A las primeras las asesora para tener en cuenta aspectos como el derecho a la desconexión fuera del horario laboral y, a las segundas, las advierte de riesgos como el de ser atropellado por la calle por culpa de estar mirando el teléfono.

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